¡Qué alivio es tener dientes sanos! Ahorrar miles de dólares es uno de los beneficios más destacados de la odontología preventiva, pero no el único; como dice el refrán, más vale una onza de prevención que una libra de curación.
La limpieza que reduce el número de bacterias cariogénicas, el sellado de fosetas y fisuras que cierra sus lugares de refugio en los dientes, la terapia con flúor que fortalece el esmalte dental y una lista de medidas sencillas y eficaces que mantienen la cavidad oral segura y saludable, son los componentes básicos de la odontología preventiva.